Esteve

08/02/2015

ESTEVE FÍA EL FUTURO A LA INVESTIGACIÓN

El laboratorio farmacéutico ahonda en la búsqueda de fármacos para tratar el dolor.

El acuerdo de partenariado que el grupo Esteve acaba de cerrar con la norteamericana Mundipharma permitirá al grupo catalán tener «recursos y tiempo» para «profundizar en investigación» durante al menos «los próximos cinco años». Mundipharma ha asumido el desarrollo del ensayo clínico de tres moléculas para el dolor agudo y crónico, desarrolladas en el centro Esteve NME, ubicado en el Parc Científic de la Universidad de Barcelona, desde mediados de 2012. Con este acuerdo, Esteve podrá continuar con esta línea de trabajo –dedica 60 millones de euros anuales a I+D– para focalizarse en la búsqueda de nuevos mecanismos de acción de las mismas moléculas o derivados en otras áreas terapéuticas. «Todo apunta a que bien podría ser en el campo neurológico y el psiquiátrico», reconoce Carlos Plata, director científico de la compañía de capital familiar.

La alianza con Mundipharma «no es ni casual ni va a modificar la estrategia en I+D que diseñamos en 2009», manifiesta Albert Esteve, consejero delegado de los laboratorios catalanes, porque lo que la compañía busca –centrándose en el área del dolor– es asumir proyectos que den solución a necesidades médicas y de pacientes que no responden a las terapias existentes y derivan en males como insomnio, ansiedad, depresión..., o en efectos secundarios derivados de la administración prolongada de analgésicos. Así, Plata recuerda que el tratamiento de dolencias del dolor en Europa tiene un coste similar al 3% del PIB de la zona. La nueva generación de productos para paliar el dolor podrán lanzarse al mercado entre 2018 y 2019 si fructifican si fructifican los ensayos clínicos que se realizarán en EEUU. Albert Esteve, séptima generación de esta familia de farmacéuticos, destaca que los ingresos que percibirán –846 millones, en función del éxito final, en los próximos 10 años– servirán para dar continuidad a los programas de investigación y garantizar el desarrollo industrial del grupo.

Esteve abarcará la comercialización de los nuevos fármacos en EEUU –puede suponer 300 millones anuales– y en España, y deja en manos de Mundipharma el resto del mundo. «Es la compañía perfecta porque hay sinergia plena», admite Esteve.

Además, si el desarrollo progresa, Esteve sacará rendimiento a cuatro de sus plantas de producción porque dada su disparidad geográfica –Sintenovo, en Naucalpán de Juárez (México); Zhejiang Huayi Pharmaceutical, en Hangzhou (China); y en Cataluña, en Celrà (Girona) y Banyeres del Penedès (Tarragona)– podrán garantizar el suministro a todo el mundo. «Un aspecto muy importante cuando se habla de lanzar al mercado nuevos fármacos», señala el consejero. También, con toda seguridad «se ampliaría plantilla», que en 2013 pasó por un ERE que afectó al 13% de los trabajadores. Grupo Esteve espera cerrar los números de 2014 con unos ingresos netos de 830 millones, por encima de los 818 millones de 2013. Respecto al mercado español, en el corto plazo, «no va a crecer pero nos adaptaremos al desarrollo del comercio interior», expone Esteve. El crecimiento vendrá de EEUU «donde somos fuertes en la venta de genéricos, que supone un tercio de nuestra actividad», y también con nuevas licencias de genéricos en Corea del Sur y Japón.